¿QUÉ ES EL SEMINARIO MENOR?

El Seminario Menor es un centro en el que se forman chicos, desde 2º ESO a 2º Bachillerato, que quieren discernir y conocer su posible vocación sacerdotal. Cada uno con sus aficiones y con su forma de ser pero con un ideal: ser sacerdotes. El Seminario Menor proporciona a quienes manifiestan signos de vocación sacerdotal, aquella formación que les disponga a seguir a Cristo con espíritu de generosidad.

“Un centro para cultivar los gérmenes de vocación de los niños, adolescentes y jóvenes que se preparan mediante una formación religiosa específica, sobre todo por una dirección espiritual conveniente, para seguir a Cristo. El Seminario Menor no es una institución arcaica o pasada de moda. Todo lo contrario. La actual penuria vocacional nos está diciendo que hoy es más necesaria que nunca”. (D. Juan José Asenjo)

¿QUÉ PRETENDE SER EL SEMINARIO MENOR DE SEVILLA?

“Pretende crear un ambiente de familia, de amistad, alegre y juvenil, en el que junto al estudio serio y concienzudo, el deporte, la formación en las virtudes humanas, se cultive también la piedad, iniciando a los seminaristas en el trato y la amistad con Jesucristo, en la devoción filial a la Santísima Virgen, y en la experiencia de la generosidad y el descubrimiento del prójimo, el amor a los pobres y el servicio desinteresado. La dirección espiritual, proporcionada a la edad de cada uno, ayudará a los seminaristas a descubrir el plan de Dios sobre ellos, lo que Dios quiere que hagan con sus vidas, de modo que encuentren su propio lugar en la Iglesia”. (D. Juan José Asenjo)


¿EN TAN PEQUEÑOS SE PUEDE HABLAR DE VOCACIÓN?

El Papa Juan Pablo II estaba convencido de que “la vocación sacerdotal tiene con frecuencia un primer momento de manifestación en los años de la pre-adolescencia o en los primerísimos años de la juventud” (PDV 63). Cuando un niño o un adolescente se plantea con toda naturalidad ser sacerdotes, aún no saben exactamente lo que implica en sus últimas consecuencias, pero su capacidad de entrega puede ser tan generosa como la de un adulto, aunque todavía les falte la madurez necesaria para que su opción sea plenamente responsable. Ellos quieren ser sacerdotes conforme a lo que con su edad saben lo que es un sacerdote. El papel del seminario menor es precisamente el de discernir estos brotes de vocación.

¿QUÉ DICE LA PEDAGOGÍA? ¿SE PUEDE PROPONER LA VOCACIÓN A UN NIÑO?

No es antipedagógico. Favorecer estas semillas de vocación de las que estamos hablando es un servicio que se le hace a un niño. Para ello es preciso que se le eduque en la actitudes necesarias para escuchar la voz de Dios, los aspectos sin los cuales no podrá escuchar a Dios y menos decirle que sí.

La vocación exige respuesta y ante las dificultades para decir sí, una sana pedagogía ayudará a una elección libre.

Por tanto, no es un atentado contra las reglas de la pedagogía, no lo es porque supone que el niño desarrolle las capacidades que Dios le ha dado y así descubra el camino de su felicidad.

¿PORQUÉ EL SEMINARIO MENOR ES EL LUGAR VOCACIONAL PRIVILEGIADO?

El Seminario Menor es el instrumento adecuado y eficaz para discernir la vocación por los valores que tiene y las posibilidades que ofrecen sus características peculiares:

a. El ambiente de una comunidad educativa cristiana.

Se especializa en el cultivo de la semilla de la vocación sacerdotal sin caer en un reducto cerrado, pretende crear un “microclima” en el que resulte más fácil vivir y madurar conforme al Evangelio en una educación integral cristiana. El muchacho cristiano va madurando de manera orgánica, simultánea y sin compartimentos estancos como hombre, cristiano y como seguidor del camino vocacional por donde Dios lo llama. La clave de esa maduración es la amistad e identificación progresiva con Jesucristo.

b. La Educación del Seminario.

- La Educación de la responsabilidad para el buen uso de la libertad: los pedagogos explican que para la formación de una persona responsable y libre es necesario educar la voluntad y el dominio de sí. Esto sólo es posible en el día a día.

- La educación de la sociabilidad. El cultivo de la amistad, la comunicación y la convivencia.

- El acompañamiento personalizado.

c. Los valores del Seminario como centro de estudios

- Un estilo de trabajo escolar serio, constante, ordenado, motivado e inspirado en los criterios evangélicos.

- Una educación humanística que permite una formación integral de la persona.

- Una formación intelectual cristiana que proporciona de manera sistemática y razonada la fe sobre Dios, el mundo y el hombre.

- Una educación moral y de vida cristiana que se preocupa de formar la conciencia.

UNAS PALABRAS A LAS FAMILIAS…

“Apelamos también a la generosidad de los padres y madres de familia, que deberían considerar un privilegio grande que el Señor se fijara en alguno de sus hijos llamándoles al sacerdocio”. (D. Juan José Asenjo)

CON QUÉ CONTAMOS

Con la ayuda de Dios que no nos va a faltar.

Con la oración al Dueño de la mies de toda la comunidad diocesana, especialmente de las monjas contemplativas y de los enfermos, para que el Señor bendiga este proyecto y nos conceda muchos, generosos y santos sacerdotes.

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